domingo, 1 de noviembre de 2015

TRES VECES DAR, ANTES DE VENDER. CAPERUCITA Y EL LOBO


He participado en muchas negociaciones por insumos agropecuarios. En una vivida recientemente, he trasladado comparativamente la situación con un cuento conocido por todos. ¿Seguramente te ha tocado ver cuando Caperucita está por definir la compra de un insumo para el campo y el lobo está salivando la misma? Es como si la mecánica de vender a todo precio sin tener en cuenta lo que realmente quiere o necesita el productor, termina siendo más importante que el cliente en sí.

Cuando uno genera durante el proceso de venta un ámbito no adecuado o acciones que ponen o hacen sentir incómodo al cliente, la aguja del tanque de combustible empieza a bajar muy rápido.
Claramente, el marketing agropecuario de tu negocio no es una tarea sencilla, todavía sigue buscando su lugar en la empresa, exigiendo valoración y clamando por una escucha activa.

Por ahora una gran parte de las empresas agroindustriales se sumergen en un error. Solo hablan de sí mismas y avanzan con presión sobre el cliente para que defina su compra.

He contado hasta 12 llamadas a un productor en el término de 3 horas con el único objetivo de venderle. Y después de eso... ¿qué sabor queda en el agricultor?

Rumeamos siempre los mismos interrogantes ante una venta.
¿Tengo que vender más para ganar más? ¿Cómo lo convenzo ? ¿Qué más le puedo ofrecer? Considero que estas preguntas son desacertadas en los inicios.

 Te invito a que lo razonemos juntos!

Facilitar vs requerir
Dar en lugar de solicitar es una regla del agromarketing considerablemente más eficaz y pujante. Brindar señales positivas a tus clientes agrícolas o consumidores es un instrumento de marketing y afinidad estratégico, y no así, demandarles o perseguirlos para lograr  algo de ellos. El "hoy te uso y te dejo, no va más".  Un empresa no puede depender de momentos sino de un plan, una visión conjunta de toda la compañía.

Cuidado!. Ciertas acciones hacen que el concepto y la aplicación del marketing agropecuario pierda valor. Es lógico comprender que el eje central de toda empresa es la ganancia, pero cuando se trata de la parte más importante del proceso de venta, generar y dar un valor real a los clientes activos y potenciales, la vista empieza a fallar.



El enredo de preguntar
Dependiendo el tipo de pregunta, se puede abrir juego a una conversación. Esto no quiere decir que esa conversación construya puentes de empatía y una interacción sólida con los clientes. Todos los detalles pueden alejar a un cliente.

En varias ocasiones y ciertas circunstancias buscar finalizar una venta veloz funciona de forma eficiente. La venta es oportunidad, donde se concentran la predisposición a la compra, el dinero disponible y la necesidad inmediata. Este escenario casi siempre ocurre cuando la venta no implica una operación compleja o una cuantiosa suma de dinero. Ahí, la cosa cambia.

Con el objetivo de dar claridad a lo planteado, les acerco esta anécdota:
Un vendedor pasa por el campo o negocio para ofrecer sus productos y  deja como siempre unos folletos promocionales. Tras unos días se comunica telefónicamente para saber sobre la decisión, repitiendo las llamadas 2 o 3 veces por semana, incluyendo algún que otro sábado a la tarde con la pregunta de siempre ¿Vas a comprar mis productos? ,  la cual ya había sido respondida varias veces, que no era de interés. Internamente, el productor agropecuario ya conoce que esos productos son de baja calidad, que no van a darle la prestación que busca y hasta que pueden dañar su cultivo. Efectivamente, está seguro que el servicio postventa es de baja calidad. Es claro y real que lo único que le interesa a ese vendedor es el dinero.  Ahora, lleva este simple hecho a tu día a día, a tu vida laboral, bájalo a tierra para vivirlo bajo tu propia experiencia. Es el momento de redefinir tu estrategia de marketing, la metodología de venta.

Esta mecánica de venta descripta es simil a pedirle una reunión comercial a un agricultor que acabas de conocer en una exposición. Es muy probable que la respuesta que recibas sea un “sí”, si conversas con él y construyes una conexión antes de proponer la reunión.
Al contrario, si naturalmente te acercas a él en la exposición, interrumpes su momento, le palmeas la espalda, te presentas y le propones una reunión, lo más seguro es que manifieste un "no".
¿Te reunirías con alguien que pueda llegar a resultarte intrusivo o simplemente un pesado?

Las virtudes de un buen agromarketing.
En vez de sostenerse enviando email, colmando a tus clientes con llamadas telefónicas e invadir los medios y redes con publicidad offline y online, reflexiono y propongo la fórmula: "3 veces dar, antes de vender"
Construí un puente de confianza con base sólida en tu credibilidad y la de tus productos, antes de la primera oferta.

Escuchando se aprende. Relevar las necesidades actuales y futuras de tus clientes, hablar de soluciones no de productos. Andar despacio, generar un cliente fiel, y no caer en la necesidad inmediata de llenar el bolsillo (la empresa debe acompañar).

En muchos casos es más importante la experiencia del intercambio que el mensaje.  El objetivo debe ser “hechos y no palabras”.
Demuestra a los productores agropecuarios lo que en equipo con tu empresa pueden hacer por ellos y no pidas nada a cambio, por lo menos en los inicios de la relación.

Tres veces dar, antes de vender, te ayudará a desarrollar un agronegocio con futuro. De esta forma el cliente ya cree en ti, existe un vínculo y se siente acompañado en su tarea diaria como futura. La motivación de recibirte en tu visita, es un buen síntoma comercial.
Si es así, "Da por realizada la venta."

La confianza, las relaciones estables y la generación de vínculos se edifican por medio de la escucha activa y el entendimiento de tu público objetivo. No es una cuestión del azar “encontrar un cliente fiel”. Aplica estrategias de marketing de fidelización.


Ing. Agr. Mariano Larrazabal.

Experto en Marketing Agropecuario

¿SE VIENE EL REFRESH DE TU LOGO Y MARCA AGROPECUARIA?



Si tu logotipo tiene un diseño obsoleto o no refleja los valores de tu empresa agrícola, es tiempo de que lo actualices o cambies por completo. Lo que actualmente se lo conoce como refresh de marca.

Ha pasado tiempo, tu empresa o actividad fue creciendo y te encuentras que el logotipo está un poco fuera de tono, no representa realmente los pilares de tu negocio agropecuario y que es tiempo de hacer un cambio, adaptarlo a esta era o a lo que se viene.
  
El logotipo es “el ADN de tu negocio”, por lo cual, si no te identificas o no te ves representado, es el momento del cambio.
Existen indicadores claves que expresan la necesidad de generar una nueva imagen, un nuevo icono que lleve a tu marca hacia adelante.

Quiero compartir contigo algunos de ellos:
1. Pasado. Presente. Futuro
Tu logotipo debe readaptarse a las nuevas tecnologías.
Está claro, tu logotipo tiene más de 15 años y cuando lo ves en internet se pierde en las redes sociales y no te encuentras cómodo con él. Es normal, el mismo fue pensado para que se vea en un aviso publicitario o en alguna sección de clasificados unos cuantos años atrás.  En la actualidad, llegas con tu imagen por medio de diversos canales, formatos y tecnologías a espacios donde navega tu público objetivo.

Siempre es bueno hacerse preguntas y más cuando se trata de algo tan estratégico como tu identidad frente al mundo del agro. Van algunas:

1. ¿Cómo ves a tu logo junto a los de la competencia?
2. ¿Y si lo cambio a blanco y negro?
3. ¿Es posible extraer algún isologo de su esquema?
4. ¿Como se ve al lado de los iconos de las redes sociales?
5. ¿Lo pondrías como un botón para bajar una aplicación?
6. ¿Como se ve tu logo en pequeño y en grande, se puede leer igual, tienen la misma fuerza?
En función de las respuestas que brindes y de tu poder de autocrítica constructiva, determinarás por sí o no la necesidad de dar un giro a tu logotipo.

2. Tu logo no simboliza tu esencia
Todo evoluciona. Empiezas con 2 servicios o productos y luego tienes, sin darte cuenta, una gama ampliamente diversificada de propuestas, muy diferentes y lejanas a lo pensado en tus inicios.
Dale un refresh a tu logo. Busca que sea ambicioso, que capte la esencia de lo que tu empresa es hoy y lo que aspira ser mañana.

3. Yo hice mi logo
Ser autodidacta está bien, pero cuando comprometes una empresa, credibilidad y reputación la cosa cambia. Invierte en un profesional, invierte en tu identidad.
Como condición sine qua non  diría que una de las prioridades ante la aventura del diseño es tomarse el tiempo necesario para encontrar el profesional con quién percibas empatía. No avanzaría en nada hasta no sentir que fluye el intercambio, sentir que el profesional tiene la intención de comprender los conceptos que queres reflejar y transmitir al logo.

4. Espejito dime quién es el más bonito.
¿Te gustan o te impactan lo logos de tu competencia? En una escala de valor del 1 al 10, siendo 1 el más alto, donde ubicas a tu logo. ¿Qué posición ocupa comparándolo con tus rivales?
Un buen diseño es todo, te brinda tranquilidad, visión y permanencia. No escatimes en recursos en esta etapa porque todo lo demás se montará sobre tu logo.
"No subestimes la importancia y simbología del logo de tu empresa"

5. Lo simple llega más.
Si, llega más. Vamos por la simplificación de la idea, colores directos y formatos marcando el paso de las tendencias en la creación de los nuevos diseños de logos.
Adiós al miedo a lo estático, a las sombras y degradados!!!
Bienvenidas las tipologías personalizadas, la minúscula en su máxima expresión, la aplicación de dinamismo en los logos, la empatía con tu sector, la asertividad, el valor por la honestidad de tu diseño.
Centra la elaboración de logos con nombre, de esta forma mejorarás la identificación de tu marca y superarás las barreras del tiempo.
Dale tiempo a la creatividad. Dale espacio al profesional que lleva adelante el ADN empresarial de tu futuro.


                                      Ing. Agr.(Esp) Mariano Larrazabal
Experto en Marketing Agropecuario
Social Media Professional Expert.IAB

mlarrazabal@bialar.com

LABORES ESTRATÉGICAS DEL INBOUND MARKETING AGROPECUARIO

marketing agropecuario
Inboun Marketing Agropecuario

En el sector agropecuario, decir que es necesario llegar al corazón del agricultor suena raro o demasiado romántico para nuestro entorno y actividades diarias, pero sin dudas transitar ese camino hará a las empresas agrícolas ganar terreno, tiempo y fidelidad en sus productos.
La multiplicidad de canales para atraer, convertir y fidelizar son las semillas que el Inbound Marketing Agropecuario utiliza para cultivar, fertilizar y obtener buenos rindes en post de conseguir los objetivos planteados.
La gestión, coordinación y operatividad integral de las herramientas centra al Marketing de Contenido como sembradora agrícola, para generar prospectos y conquistar con información, identidad y conocimiento al público agrario. 
Muchos conceptos rodeando al Inbound Marketing Agropecuario están haciendo ruido a los responsables de marketing, en algunos casos saltan confusiones de lo que realmente se debe hacer o habitualmente el desconocimiento sobre lo que implica.
En la actualidad ya no se trata de inversión sino de estrategia y análisis de la información que las herramientas digitales nos brindan, por lo cual quiero compartir con ustedes un enfoque sobre Inbound Marketing Agropecuario en 5 labores prácticas agrícolas.
Ahí vamos!!!
Primera Labor: Plan de Siembra
Mirar el horizonte del campo comenzado por establecer los árboles macro del plan, por citar algunos nombraría  la optimización SEO, qué vamos a decir en los contenidos que generemos, poner las redes sociales arriba de la mesa y delinear las acciones de social media. Definir el cómo y el cuándo sin perdernos en el bosque o pretender ir más allá de las posibilidades y realidad de la empresa. Fijar un norte para la marca y caminar hacia él, en equipo y de manera integral.
Si tu plan no está del todo firme o tienes claros oscuros, es mejor que lo reveas , debido a que si avanzas de igual manera, te puedes caer del caballo.

Segunda Labor: Fertilización de precisión.
Hay que fertilizar lo planificado, aumentar la dosis de posicionamiento para lograr crecer en alcance, visibilidad y traccionar tráfico orgánico a tus sitios.
Elegir la mejor mezcla de redes sociales, con el balance justo de nutrientes y seleccionados según como se comporte el segmento de tu público, logrando la identificación a nivel digital de tu producto o servicio.
En el mercado online y offline existen una gran diversidad de fórmulas.
Promociona tus productos y contenidos, comparte con tu tribu, engagement en los concursos, genera opinión y debate, cuenta tus historias prácticas en tu blog e imagina como desarrollar juegos para sumar clientes. Crea, habla y piensa en fertilizar tu comunidad.

Tercera Labor. Monitoreo de clientes
¡Ya hay acción! Tu web y blog registran más visitas. Es momento de convertirlas a leads. ¿Cómo evalúas tu contenido?. Algunas de las preguntas que te podrían ayudar podrían ser: es relevante, actual, te hace vivir una  experiencia? cuanto del mismo se comparte o comenta?  y de likes o retweets como andamos? que pasa con los Call to Action y los porcentajes de apertura de tus campañas de email? Tu audiencia se queda o se va rápido de tus artículos?.
Todo se basa en tener y analizar la información del alcance, repercusión y en especial, del Engagement Agropecuario.

Cuarta Labor. Cosechar Leads.
La clave del plan. Recolectar leads con todas la herramientas disponibles aplicando un proceso que facilite y brinde al productor agropecuario un experiencia de compra e intercambio positivo.
¡Ojo el Error!. Luego de convertir un lead en cliente, comienza la labor más difícil. Mantener los rindes, atender al agricultor con la tecnología y automatización vigente, él ya es parte de tu  rentabilidad.

Quinta Labor. Transporte
Ya con el camión fidelizado de clientes y con el orgullo de la tarea bien cumplida, el Inbound Marketing Agropecuario toma valor, se consolida como estrategia y da pie al “boca a boca“.

Ing. Agr. Mariano Larrazabal