¿Cuántas veces te preguntas en que le estás
errando? ¿Qué pasa con el agromarketing?
Es
un hecho, que la innovación y el
marketing son actividades fundamentales en la empresa agropecuaria de esta era.
El marketing en la mayoría de las
empresas proveedoras de insumos y servicios para el agro sigue dando vueltas en
círculos, sin darle valor y está etiquetado como un gasto. Comúnmente la
decepción en las estrategias de marketing se las adjudican al escenario
económico, al mercado en si u otros
factores externos que en verdad no son los responsables de que su empresa
agrícola se encuentre oculta en el monte.
Si te quedaste pensando
en porque no le acierto, seguramente algunas de estas razones que te
detallo a continuación te suenen conocidas.
1. Espejito, espejito.
Es
más que normal que los gerentes tomen las decisiones del marketing fundamentados
en su información, vivencia y gustos, o simplemente, lo que ellos digan. Es
hora de darle lugar a profesionales.
Todavía
existe la confusión que el marketing es venta y publicidad, otros piensan que la
publicidad es igual a marketing. Muchos
cargos medios y altos se refieren a “planes de
marketing” cuando lo que desean expresar son "estrategias de ventas”, o decir vamos a realizar una “campaña
de marketing”, cuando lo que quieren hacer es “publicidad o promoción de un producto”.
En
un proceso de definición del plan de marketing, una estrategia digital, es
clave hacer base en la investigación y analítica del mercado objetivo. Se debe
medir, relevar, realizar pruebas y cometer errores, subir los escalones uno a
uno para no caer en el vacío de resultados, y quedarte sin poder girar el
volante o acelerar.
2. Sembrar al voleo
Muchos
emprendimientos o negocios fracasan debido a que siembran al voleo y a oscuras,
sin conocer quién recibe las semillas o hasta donde ha llegado el mensaje.
Con
la premisa de identificar a tu cliente y sumar, interpretar su comportamiento e
interacción con nuestra comunicación, recién entonces podremos tener las herramientas para crear los puentes del que,
quién y cómo.
3. Estrategia...te estamos buscando.
En
marketing, sin estrategia no hay éxito y si no se construye un plan, te la vas
a pasar dando vueltas sin sentido.
Una,
dos y muchas empresas se introducen en la selva
digital sin saber donde están parados o hacia donde deben ir. Un error es
actuar por impulso o seguir la corriente de los demás. Si esperas resultados
positivos con este proceder, empezá a rezar.
4. Estás congelado.
He
escuchado de parte de los gerentes comerciales un abanico de soluciones para generar clientes nuevos, pero
casi siempre son vientos de palabras que se dirigen a un agujero negro. ¿Haces el mercadeo de tu empresa?
5. Ciego, Mudo y Sordo.
Es
más que común que no queramos escuchar ni reconocer nuestros errores o mal proceder en la venta de un producto o
servicio. En un 90 % de los casos, lo situamos en la vereda de enfrente como si
de un rival se tratara. Es más fácil hablar mal del cliente y montar un escena
delante del mando superior que aceptar nuestra falta de comunicación, escucha activa y la carencia de autocrítica
comercial. Entiendo que es difícil llevar adelante una relación matrimonial con
200 clientes activos por vendedor. Realmente, estás convencido de poder atender de igual
manera a toda tu paleta de clientes?...
Si
el cliente no compra hoy, empieza a quedar en ese lado oscuro de la memoria del
vendedor, en la cual termina desapareciendo del interés de bolsillo. ¿Cuántos clientes un vendedor puede atender
correctamente?
Conversa
con todo tu sector y transforma en acciones positivas las críticas
constructivas recibidas. Hay que aprender a escuchar y leer la letra pequeña de
las quejas.
6. ¿Competencia?
Cuando
pregunto en las empresas agropecuarias o agroindustriales quienes son su
competencia, surgen rápidamente varios nombres como relleno o condimento de la
conversación, pero ante una pregunta más profunda, el silencio se apodera de la
escena.
Quién
se atreve a ser indiferente al marketing
de la competencia, tiene los días contados.
7. Copio, Pego y listo.
Hago marketing, hago lo que todos hacen! - me expresó de forma efusiva el responsable
de marketing de una empresa de agroquímicos. Es bueno saber que lo que funciona
para otros no siempre es lo correcto para uno. Si el agricultor vecino
fertiliza con urea, no quiere decir que yo tenga que hacer lo mismo en mi
cultivo. ¿O sí?
Un
plan de marketing agropecuario debe ser personalizado y estratégico en función
de los objetivos marcados por el ritmo del negocio y escala.
8. Producto, producto, solo producto.
A
veces, los vendedores mutan a folletos parlantes que repiten los mismos 20
slogans de toda la vida. Las empresas
agrícolas emplean similares palabras para definir sus valores, que acaban
diluyéndose y convirtiéndose en un serie de todo lo que queremos ser y no de lo
que realmente somos o vendemos.
Busquen
y háganlo. Construyan verdades como cimientos de las marcas frente al público objetivo. Démosle lugar al engagement
agropecuario.
9. ¿Es competitivo tu producto?
¿No es mejor conocer primero si mi producto o
servicio cubre las expectativas reales y requerimientos de mi cliente, antes de
invertir recursos en algo que no tendrá
aceptación viable o éxito comercial?. Estudia el mercado.
10. Online.
Sabias
que dos de cada tres personas realiza un relevamiento en internet antes de
tomar una decisión de compra. El 85%
de la concentración tráfico orgánico se da en los 3 primeros link de la primer
página de google. Después de rumear estos datos, es bueno que te hagas muchas preguntas....
11. Profesionaliza tu marketing
A
las empresas agropecuarias se le
abren dos caminos: aprender algo de marketing agropecuario o externalizar el
área con un profesional.
Podrás
informarte o formarte con nociones básicas de manera autodidacta, pero cuando
llegue el momento y la hora de la verdad, es clave, da tranquilidad y suma resultados contar con un experto.
Ing. Agr. Mariano Larrazabal
Manager Bialar