Tres
experiencias similares en 3 empresas agropecuarias de diferentes rubros.
Sorprendido, aunque ya debería resultarme cotidiano vivenciar cuáles son los
modos con que se realiza la atención al
cliente en el agro.
Observo,
escucho, pienso mientras espero en la recepción de las empresas, las formas, el
tiempo, malos hábitos, el lenguaje corporal, la actitud del personal
responsable de la atención al cliente como de los vendedores que intervienen y
giran alrededor, quienes en lugar de ayudar o guiar la consulta, empiezan a agotar
la famosa paciencia del cliente sin darle respuestas claras a sus necesidades,
logrando que se retire con más preguntas
que antes y sintiéndose culpable....
Frases
como ¡venga otro día!, ¡espere sentado que en algún momento va a
venir!, “…escúcheme escúcheme Escúchemeeee…”, "dígame rápido que no tengo
tiempo", "no está el dueño y yo no tengo ni idea del tema que me
dice”, también está la deslumbrante musiquita de espera del teléfono que
termina haciendo ruido en tu paciencia, sumando las pobres o nulas respuestas
de los correos electrónicos. Seguramente
te ha pasado, escribir un email que figura en la web de empresa de tu interés y
que el mismo venga rebotado, no sea respondido o si lo es, sea de una manera
informal o poco concreta.
En
paralelo a estas situaciones, la empresa tiene como discurso: "El Cliente es lo más Importante"
Hablan,
dicen, escriben y comunican que toda su filosofía empresarial se centra en el
cliente agrícola y desarrollan
estrategias enfocadas a él y al entorno de su sistema productivo y zona.
Es momento de mirarnos
desde lejos,
darnos cuenta de cuál es la idiosincrasia del personal de atención al cliente,
profundizar en el accionar y modalidades de los responsables de venta (la
imagen de tú empresa) que casi siempre dan la sensación que estuvieran haciendo un favor al vender su producto.
Todo
está al revés. Demos vuelta la tortilla. El cliente es quien determina y cierra
la compra de tu producto o servicio, influenciado por la alta competencia.
No
se trata de buscar el culpable, sino reconocer que tenemos un problema
estructural, sumado a facultades internas y externas que modifican nuestro
accionar.
Uno
escucha el justificativo, "es que
hoy tengo un mal día". Siento que se acostumbra a cargar siempre la
mochila en las mismas personas. ¿Qué hacen los departamentos de Recurso Humanos
al respecto?.
Mencionar
el concepto "motivación
laboral" en una mesa directiva, hace que la mayoría mire para el
costado o no se haga cargo del tema. En muchas empresas agrícolas se vivencia
una sistemática carencia de motivación laboral, por no decir una nula inversión
en el entrenamiento y formación de los cargos medios y altos del personal que
está en comunicación con el cliente.
Tus
Recursos Humanos atienden al
Cliente
y generan Venta. Si tu primer eslabón es el que falla, no esperes milagros...
Ing. Agr. Mariano Larrazabal.
Experto en Marketing Agropecuario

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