Tras varios
minutos de espera, abrí y extendí mi mano para saludar al gerente comercial de una empresa de insumos y agroquímicos para el
sector agropecuario. Era mi primera visita, con el objetivo de llevar adelante
una consultoría sobre marketing
estratégico agropecuario. Nos dirigimos a una sala de reunión situada en el primer piso, al
caminar y subir escaleras observaba oficinas, personas y laboratorios, sin
recibir de parte de mi guía ni un simple comentario o indicación de lo que
giraba a nuestro alrededor.
Se fue
sumando gente de a poco, los asientos fueron ocupados, el café estaba muy bueno
y el clima se fue tornando agradable y empático. Luego de una breve
presentación de ambas partes repartí una hoja a cada una de las personas que
participaban con 12 preguntas y opciones de respuestas en relación a la
aplicación de marketing agropecuario en
la empresa agropecuaria.
Para romper
el silencio y las innumerables expresiones de gestos y miradas entre los cargos
directivos, inicie una conversación con el responsable de marketing (el cual no paraba de mover las piernas y mantenía
cruzado sus brazos) para explicarles que no era una multa de tráfico lo que les
había entregado, solo un cuestionario de situación. Una empresa sin autocrítica no puede avanzar.
¿Marketing de Contenidos?
Parece ser
que cuando el empresario agropecuario se aprendió todas las respuestas del
marketing agropecuario les cambiaron las preguntas. Y si, es así, estamos en una era digital que
avanza, cruza las generaciones y deja atrás metodologías y medios que antes era
difícil prescindir de ellos.
En el ámbito agropecuario, la mayoría de veces la
reticencia de insertarse en el mundo de digital proviene del miedo a
situaciones inmanejables dentro de un escenario moderno.
Relojeando
las respuestas a medida que juntaba los cuestionarios, considere bajo mi primera
impresión por lo visto, un buen momento para definirles que el Marketing de Contenidos es el arte de crear, publicar, distribuir y promocionar contenido con el
objetivo de atraer, convertir y retener clientes. En cuanto
termine mi expresión, la mayoría de los presentes, a modo de gracia, me pidió
la hoja nuevamente para cambiar sus respuestas!!!
Es importante destacar que no importa cuán grande sea la empresa agraria, porque el
vacío y desconocimiento de los nuevos conceptos del marketing agropecuario y su
aplicación estratégica involucran a todos los tamaños y regiones.
Quiero exponer algunos resultados del cuestionario:
pero el 45 % esta de acuerdo de
estar presente en ellas.
Después de
un breve tiempo, sin cuestionario por medio, expresé que era importante saber
que para poner en marcha una estrategia de contenidos hay que llevar adelante
un análisis, crear un plan, accionar y
medir.
Ahora
bien... para hacer frente a un plan de contenido
es bueno hacerse preguntas: ¿cuántos artículos técnicos han escrito o
colaborado los técnicos -comerciales en los 3 últimos años? ¿ Con que imágenes,
videos o audios contamos? ¿cómo está compuesta nuestra base de datos? ¿quiénes
son nuestros clientes objetivos?. Dejo a ustedes las respuestas, como si de una
tarea se tratase.
La reflexión
es unánime, independiente del sector de insumos o productos del que se trate: Todo lo que
las empresas agrarias hacen, comunica!!. Lo que no se comunica no existe.
Al día de hoy, cuando un cliente
escucha sobre un herbicida, semillas, máquina o fertilizantes, la primera
reacción es "Voy a Googlearlo".
Para lo cual, inicia su búsqueda: sobre un producto, un servicio, un
problema o una solución.
¿Cómo
consigo estar ahí, donde nuestro cliente busca? Expresaron de modo conjunto, lo
que todavía quedaban en la mesa. Que publiquemos contenido no quiere decir que
va a leerlo el futuro cliente y continué con otra pregunta: ¿A
quién tiene que ir dirigido el contenido?...
Uno de los
errores estratégicos más comunes es la falta de definición del destinatario y
la elección del canal por el que comunicamos. No solo debemos conocer que
nuestro cliente va a ir a una feria, sino que tenemos que ir más allá, debemos
estar en el canal de comunicación que toma, de manera constante, como referente
de un producto, servicios o profesión.
Cuanto más
sepamos sobre nuestro público objetivo mejor podremos comunicarnos con ellos. El
contenido debe ser prioritario. Debe generar interés en nuestra audiencia. Debe
estar diseñado para que se entregue en un formato cómodo y útil. Por encima de
todo, debe respetar la identidad de marca, debe conversar.
¡Atento en foco !
La gran
diferencia entre crear contenido y desarrollar marketing de contenido es la intencionalidad. Debemos
saber cómo nuestro cliente toma contacto con el contenido y descifrar su
interés.
A modo de
ejemplo: Una gacetilla de prensa es un contenido en el que una empresa informa
sobre un evento, un premio conseguido, el lanzamiento de un insecticida o
inoculante, la apertura de una nueva oficina de ventas. En esta situación el
contenido, es relevante para los que
conocen y les interesa las novedades de valor de esa empresa, es una forma de
mantener y potenciar la imagen ganada. También, sirve para aquellos que están
en el camino de toma de decisión.
Ahora bien,
esa gacetilla no suma, no genera ningún comportamiento sobre clientes que están
en búsqueda o relevando si la empresa tiene
la solución adecuada para ellos. Casi siempre la comunicación apunta a la fase
de decisión y no a la de exploración, que es donde se requiere otro tipo de
información y aporte de conocimientos antes de considerar el producto y tomar
la decisión de ejecutar una acción de compra.
El marketing de contenido para las empresas productoras, fabricantes,
proveedoras y comercializadoras de insumos o servicios para el sector agrario
no solo tienen que ser una manera de alcanzar al cliente sino también de
construir la relación con él.
Ing. Agr. Mariano L. Larrazabal.
Social Media Professional
Expert
Experto en Marketing Agropecuario
info@bialar.com
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Ing. Agr. Mariano L. Larrazabal.
Social Media Professional
Expert
Experto en Marketing Agropecuario
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