Buenos
días, y extendí mi mano saludando al gerente
general de una empresa de agroquímicos. Era mi primera visita con el
objetivo de llevar adelante una consultoría en marketing estratégico agropecuario,
específicamente en redes sociales.
Tras
18 minutos de esperar que los responsables directivos cubran su espacio en la
sillas, puse en la mesa, cerca del mate,
justo en frente al responsable de marketing una hoja con 5 preguntas y opciones
de respuestas en relación al uso de redes
sociales por parte de su empresa.
Las
dulces palabras que se pronunciaban en esa deslumbrante sala parecían alejar de
a poco el cuestionario propuesto del al lado de los directivos, como si de una
carta a documento se tratará.
¿Hola
que tal, quisiera saber el precio del producto X y
donde lo puedo comprar?. Tal pregunta la realice en el facebook de la empresa
agraria en cuestión con el ánimo de relevar su situación digital y la atención
al cliente. En ese momento hice clic al cronometro, con la paciencia de esperar
una respuesta ágil, concreta, valida
y positiva.
Tras
dos días de ausencia de noticias, suena una tic y entra un mensaje.
El
mismo decía... ¿Cual es su nombre ?. Bueno....
empezamos mal, por lo visto no relevo mi perfil o página para ver con quién iba
a conversar. Esto es como preguntarle a un cliente activo cual era su nombre
porque no lo recuerda.
Haga
un breve análisis del tema... Apunte todas las etapas desde que un cliente
potencial transmite su consulta y obtiene la respuesta que espera y lo
satisface.
Ahora
bien, lanzo esta pregunta ¿cuantas quejas de los clientes respondemos en facebook o twitter?.
Tirar la piedra al arroyo no es la mejor solución.
Lo
más común que pasa en las empresas
agropecuarias es, que el que atiende las consulta de redes sociales no esté
calificado para hacerlo, no sepa del sector productivo, de precios menos de la
forma de pensar del productor y de donde queda la ciudad arrecife. El concepto
inserto en las empresas agrarias que cualquiera puede manejar las redes sociales, es equivoco.!
Decimos
que estamos comunicados con el cliente, que apostamos por lo digital, miramos
todos los días cuantos Me Gusta
tenemos como si esto fuese un factor determinante, lanzamos post sin enfoques
ni estrategias, pero aún así hacemos publicidad en facebook con objetivo inciertos.
"Las redes sociales tienen vida, se mueven y
crecen"
"Los clientes no son un Me Gusta más...."
Es hora de generar target específicos y concretos, de conversar con los clientes basado en sus
interés y demandas. Escucha activa.
Es normal cometer errores en la
era digital, todavía la gran mayoría de pymes agropecuarias no saben qué buscan
o lo que deben hacer con las redes sociales.
La
malas experiencias en la atención al cliente sumado a una ausencia de
respuestas en tiempo y forma crean una lluvia de críticas y rechazos con un pH
ácido en la boca del productor, que terminarán afectando la reputación y
credibilidad de las empresas.
Aun lo hagan mal o regular las pymes agrarias van a invertir en tratar de hacer mucho más visibles sus
productos en las redes sociales, ya que es evidente que las altas audiencias
que antes existían en los medios de comunicación agrarios como la televisión,
actualmente están en internet.
Ing. Agr.
Mariano L. Larrazabal.
Certificación
Social Media Professional Expert
Experto
en Marketing Agropecuario
info@bialar.com
No hay comentarios.:
Publicar un comentario